12-5-2010 CARTA ABIERTA A MARIANO RAJOY

Apreciado señor Rajoy:

Soy consciente de que nunca leerá estas líneas y de que cuanto diré en ellas no resultará nuevo para usted, pero inexplicablemente he sentido la necesidad de escribirlas y compartirlas con cuantos se acercan de vez en cuando a esta ventana.

Empezaré por expresarle una certeza absoluta: nunca llegará usted a presidir la mesa del Consejo de Ministros. Si con lo que lleva caído en los últimos dos años, las previsiones de voto a su partido y la valoración de su persona no se han disparado, como de hecho ocurre, olvídese. Pero mire, me alegro por usted, y sobre todo me alegro por Elvira, esa mujer inteligente y discreta que nos puso a todos un nudo en la garganta en la última noche electoral cuando le abrazaba por su cintura mirándole enamorada y esperanzada: “por fin nos vamos a casa”, mientras usted se despedía desde el balcón de la calle Génova. Pero algo tergiversó su decisión y se empeñó en seguir donde nunca debió. ¿Para qué quiere usted estar en el peor sitio en el peor momento? El presidente del Gobierno de España manda poquísimo y se lleva todos los marrones: por arriba, la globalización, los lobbies, los especuladores, el G20, las llamadas telefónicas de Obama, las directivas y reglamentos de la Unión Europea, las tarascadas de Merkel y Sarkozy…; por abajo, las dentelladas, zancadillas, saqueos y flechas envenenadas de los 17 reinos de taifas, más sus 50 diputaciones, más los miles de empresas públicas, semipúblicas, ayuntamientos, concejos, cabildos, mancomunidades y demás pozos sin fondo en que hemos, ¿hemos?, dividido este viejo país de tamaño medio.

Déjeme darle el mejor consejo de su vida, don Mariano: vuelva a ser Registrador de la Propiedad en Pontevedra. ¿Se imagina? Cierre los ojos y deje volar su fantasía unos instantes: una casa confortable en el casco viejo de esa maravillosa y milenaria ciudad, un buen desayuno ante el ventanal de la gran cocina, viendo la ría y la salida de los pesqueros, un paseíto tranquilo hasta el despacho, dejándose querer por sus paisanos, el recibimiento afable de sus oficiales y secretarias que le van pasando a la firma, sin prisa, documentos que ellos ya se han currado, una ojeada a la prensa local y regional dedicando sobre todo un buen rato a los crucigramas, el cafelito, el aperitivo en los bares entrañables con un buen alvariño o ribeiro que riegan un par de ostras de Arcade, la comida en casa con Elvira y los niños, en alegre chanza y los móviles apagados, la siesta en el sillón de orejas con la previsión del tiempo en la tele entre sueños, por la tarde otra vuelta por el despacho más que nada para que no digan, y después tertulia en una terraza frente a la ría, una escapada a Marín o Vigo, un concierto, una sesión de cine, esa cenita de picoteo… ¿No le parece infinitamente mejor que el sinvivir que arrastra? Además, a fin cuentas, incluso le quedará más dinero a fin de mes.

No le tengo a usted por ambicioso pero tampoco imagino que está donde está sólo por obligación, así que debo asumir que el pellizco del poder le tiene pelín agarrado. Pero eche un poco la vista atrás: Zapatero ganó las elecciones de 2004 por el 11-M, o por ser más preciso, por las infumables y reiteradas mentiras de Aznar y Acebes tras la horrible masacre, que fueron la guinda al pastel de la guerra de Irak, y a usted le espetaron en la cara un pastel y una guinda que no había encargado. Los primeros años de aquella legislatura se vio obligado a arar con unos mimbres que no eran los suyos y la izquierda, ya en el poder, no tuvo problemas para presentarles como el dóberman; cuando trató de armar su propio equipo, los suyos tampoco se lo pusieron fácil, y siguen sin ponérselo. Más de un verso suelto, suelto y malhablado. En 2008 estuvo a punto de caramelo, pero no es usted guapo, para qué nos vamos engañar, y las huestes de Zapatero mintieron en aquella campaña más de lo que es habitual en ellos, que ya es decir, y se lo llevaron crudo. Y usted tuvo aquella emotiva despedida en el balcón de la calle Génova con su generosa cintura abarcada por los amorosos brazos de Elvira y… en las horas siguientes usted debió de pensar que si de verdad se iba en aquel momento su partido, al que habían votado diez millones de españoles, se iba al mismísimo carallo. Y tras despedirse, se quedó. ¿Para qué? Para que, a partir de entonces, le hayan seguido haciendo la vida imposible: los de enfrente, pero sobre todo los suyos. Usted sí que puede decir sin temor: con amigos así para qué quiero enemigos.

Le han crecido los enanos, señor Rajoy. Le han salido ranas, gusanos y gusarapos por todas las puertas y todos los agujeros; le acusan de lento en decidir pero yo, que también procuro no decidir por impulso, le comprendo: no ha dado abasto. Cuando tapaba una fuga, le salía agua contaminada por otra, cuando acallaba un grito, le aparecía un rebuzno en la otra esquina, cuando ponía paz en una pareja, se peleaban otros en el sótano. Y es que, con frase que a usted le gustaba decir cuando era feliz: ¡vaya tropa! ¿Así aspiran a gobernar? Usted es buena gente, don Mariano, al menos a mí me lo parece: es inteligente, honrado, trabajador, paciente, reflexivo, buen gestor, mal líder, afectuoso… Pero vaya equipo que lleva en su ejecutiva. Créame, he tratado de ponerme en su lugar en más de una ocasión y divisar una solución, pero no lo consigo. Quizá no la haya. Usted no va a ganar nunca unas elecciones con mayoría suficiente, las encuestas lo dicen claro, y son muchas encuestas, durante mucho tiempo y de diversas fuentes e intenciones. Si a usted le sucede doña Esperanza, los votantes moderados, saldremos huyendo. Si le sucede don Alberto, los peperos puros la armarán. Si le suceden otros barones: Feijó, Herrera, Sanz, Valcárcel, Arenas, llegarán en minutos a su nivel de incompetencia y se habrá desvestido un santo para ni siquiera vestir a otro. No quiero imaginar lo que ocurriría si le sucediera Camps. Al aguerrido Basagoiti no lo quemen tan tierno, tiene futuro, Cospedal arrastra demasiadas contradicciones y a Saez de Santamaría le falta más de un hervor.

No le aburro más don Mariano, seguiré pensando. Su partido tiene mal arreglo. Los centristas españoles nos merecemos una opción política confiable, seria, con vocación de gobierno y que mire al futuro. Pero usted ya ha hecho bastante, se merece un descanso junto a la bellísima ría de Pontevedra. Reciba todo mi afecto y salude a mi admirada Elvira.

7 Comentarios

  1. Pepe
    May 23, 2010

    Estimado Luís. Me ha parecido una carta tierna y me parece que hasta podría convencer a Mariano si la lee. La verdad es que ese hombre me inspira confianza porque lo veo seguro, honrado y preparado. Lo que nunca me pareció el inútil que nos gobierna, que desde que estaba en la oposición parecía como si el destino le hubiera hecho una jugarreta poniéndolo al mando del psoe, existiendo como existe gente mucho más preparada y con más carisma en el partido…pero ahí está…es más, cuando los atentados del 11-M lo pusieron donde lo tenemos ni él se lo creía.
    Me temo que el drama que nos asola es que tenemos una casta política digna de ser purgada de arriba a abajo. Hacen falta políticos con honradez, pulso firme y sentido de estado. Que se preocupen por el bien de España y punto, que no es poco.
    A ver si tenemos suerte y nace del alguno de los dos partidos que nos llevan por este camino un lider de los de verdad porque al fin y al cabo no hay tantas diferencias entre ambos, por mucho que se empeñen en buscarlas.

  2. Jesús y Mercedes
    May 16, 2010

    Hola Luis, creo que deberias de hablar con Marianico, porque si se lo explicas así de bien, el lo entendera, y seguro que se marcha.

    Mariano, es el mejor aliado de Zapatero, ZP no sabe como salir de esta crisis, y el PP no sabe que hacer con Mariano.

  3. Cristina
    May 13, 2010

    Luis, muy elegante como siempre.
    Sin meterme en consideraciones politicas, a lo mejor, los verdaderos idealistas existen y no pueden irse a tomar riveiros a la hora del aperitivo, porque tiene que deshacer entuertos, salvar doncellas y repartir justicia, a lo mejor algunos son politicos y a lo mejor de derechas

  4. Paco
    May 13, 2010

    Luis, estupendo todo el artículo, que simple es la verdad y que complicado lo hacemos las personas, todo por el afan y el egoismo personal.
    Cierto es los piropos que le lanzas a don Mariano, cierto que los alrededores próximos esperan cualquier bajeza para hundir el barco. Y mucho mas cierto lo feliz que estará en su Pontevedra, pero la Espe no por favor, tal vez Alberto, pero no le dejaran.
    Te reitero de nuevo que estupendo el texto.

  5. antonia
    May 12, 2010

    Luis muchas reflexiones compartidas, muchas realidades reflejadas, mucha transcendencia en el devenir humano, mucho mimo y afecto en tu lenguaje de exposicion, pero en el mundo de realidad, de los que en algun momneto de sus vidas deciden comprometerse sin ser unos ezquisofrenicos del ego, alguien tiene que ocupar los sitios y tratar de hacer planteamientos que en alguna parte del transfondo, albergue la ideologia de las convicciones, alguna conviccion tendra que existir en el ser humano para que sigamos existiendo. Esta claro que los grupos humanos por reducidos que sean albergan mil perversiones, cargadas de cientos de enfermos de no operados del gran tumor de un ego exagerado, pero si retiramos a los que le ampara la prudencia, la mesura, la lealtad, la honradez, con que panorama nos quedamos. Creo que habria que definir un perfil nacional de cualificacion para la resposabilidad politica, donde se aplicara minimo un tercer grado de exigencia en las competencias demostradas en anteriores actividades, llevar al menos el 80% de firmas favorables de nuestros compañeros anteriores de trabajo y como no al menos varios informes psiclogicos para no andar en el panorama de politicos flipados con el que a veces nos encontramos. Y fijate tu, yo creo al igual que tu que el amigo Mariano pasaria todas estas pruebas de manera sobrada, yo tambien senti envidia de la mirada de ternura de su mujer, amores como esos en ambientes como ese y como otros muchos acontecen rara vez.

  6. Ramón
    May 12, 2010

    Querido Luis:
    Siempre consigues sorprenderme. Con la que está cayendo, y lo fácil que tienes meterte con quien gobierna el barco, te dedicas a enviarle esta maravillosa misiva al dirigente de la oposición.
    Debieras remitirla a la sección de “cartas al director” de toda la prensa nacional para que tenga la repercusión que se merece.
    Lamentablemente creo que Don Mariano, si llega hasta las urnas y consigue frenar su diarrea verbal con el asunto Camps, ganará. No porque lo merezca, sino porque los votantes de izquierda no irán a las urnas, hartos de un gobierno que no gobierna y de un presidente que, al igual que sus antecesores, se ha infectado del llamado “síndrome de la Moncloa”.
    Miedo me da. Nuestros políticos, TODOS, han demostrado que por encima de servir al país, que es para lo que se supone se les paga, están sus intereses partidistas y localistas. Y si sale alguna corruptela, rememoran su tierna infancia entonando el “y tú más”.Así nos va. Si fuera creyente diría aquello de “Dios nos asista”.
    Sí, yo también espero tu carta a Zp. Y por favor, no te olvides de decirle que una retirada a tiempo es una victoria y que tiene en su partido gente preparada (más preparada que él) para llevar las riendas del país.
    Ramón
    PD: Propuesta de tema: El tribunal constitucional y su NO renovación porque PP y PSOE no se ponen de acuerdo. ¿Es realmente la justicia JUSTA? ¿O todo depende del cristal por el que se mira? (Leches, parezco la presentadora de “La Noria”)

  7. Adelaida
    May 12, 2010

    Me ha encantado, que envidia me da la imagen (que bella imagen) la de Mariano contemplando la Ría de Pontevedra desde el sillón de su casa. Si yo fuera Mariano y leyera tu carta no me resistiría pero me temo que el poder, incluso sin poder, como es este caso, tiene algo de erótico, o quizás mucho y eso hace que a pesar de los sinsabores, casi nadie renuncie, si puede evitarlo.
    Imagino que cuando dices:… se vio obligado a arar con unos mimbres que no eran los suyos…mas que a mimbres te refieres a bueyes, aunque claro, tu siempre tan amable con todo y con todos, serías incapaz de molestar, llamando a las cosas por su nombre real.
    No quieres imaginar lo que ocurriría si le sucediera Camps, pues yo te ayudo, España sería su parcela y se haría “amigo” del suficiente número de jueces como para que no pudieran emplumarle. La derecha mas retrógada (no me refiero, ni mucho menos, a todo el PP)siempre ha “trabajado” de la misma manera.
    Espero, con impaciencia, tu carta abierta a José Luis.

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