17-5-2010 CARTA ABIERTA A JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO

Señor Rodríguez Zapatero:

Créame, lo he intentado por seis veces y me ha resultado imposible: he pretendido comenzar este mensaje con el mismo participio de cortesía con el que suelo encabezar todas mis cartas, -apreciado-, pero cada vez que llegaba a la letra e en el teclado, se me agarrotaban los dedos y no podía continuar, y es que lo que no pue se no pue se don José Luis. He deseado compensar esta adustez mía salpimentando esta carta con algún guiño  afable o tierno para su señora esposa, dado lo fácil que me resultó hacerlo con la del señor Rajoy, pero, usted lo comprenderá, doña Sonsoles puede suscitar más de un sentimiento, ahora bien, el de ternura se me antoja difícil: otro fracaso en mi buena disposición. Debo confesarle que le escribo esta carta abierta no porque me lo pida el cuerpo, nada más lejos de la realidad, sino porque me lo han pedido varios asiduos a este ventanuco abierto al aire fresco de libertad. Así que, desde nuestro común agnosticismo, señor presidente, que sea lo que Dios quiera.

Comenzaré por el recuerdo más amargo para tratar de caminar después por cauces menos abruptos. El 30 de diciembre de 2006, tras el salvaje atentado de ETA en la flamante terminal cuatro del Aeropuerto de Barajas, apareció usted ante el país, con rostro compungido y apariencia de firmeza, prometiendo acabar sin concesiones con los terroristas. Muy pronto se supo que su gobierno seguía negociando con ellos como si tal cosa. Los primeros días de mayo del año siguiente, más de cuatro meses después del bombazo, pasé por Madrid y me acerqué a conocer la nueva terminal. No estaban allí, obviamente, los cuerpos carbonizados de los dos jóvenes ecuatorianos que murieron en el atentado, pero permanecía, aterradoramente vivo, el efecto de semejante atrocidad: enormes bloques y columnas de hierro y hormigón destrozadas como si fueran papel de fumar, sobre una superficie que la vista no llegaba a abarcar, vilmente destruida sin más propósito que sembrar el mal. Esa nueva terminal simbolizaba la comunicación entre gentes, pueblos y países, la modernidad y prosperidad de la nación, diseño, inversión, trabajo, riqueza, libertad. Aquella horrenda imagen de destrucción se aleó en mi cerebro con su cara de cinismo en televisión el día del atentado y con la certeza de que continuaban negociando con los autores de la masacre. Nunca he sentido mayor repugnancia y desprecio por nadie en todos los días de mi vida.

Al final del verano de 2007, el escándalo de las hipotecas de alto riesgo (sub-prime) saltó a las portadas de todos los medios de comunicación del mundo y se percibió claramente como el fin de un ciclo de crecimiento desbocado, o burbuja, y el comienzo de un durísimo período de crisis y desequilibrios. Durante la campaña electoral de los primeros meses de 2008, usted no sólo negó hasta la nausea esa indiscutida realidad, sino que fanfarroneó sobre nuestra pasada en la champions league a Italia y a Francia: haciendo amigos. Para mejorar las cosas se le ocurrió vender papeletas para una tómbola y se sacó de la chistera la medida más injusta y antisocial de la moderna historia tributaria española: el anzuelo envenenado de los 400 euros, que prorrogó en 2009 y aun en 2010, con un coste para las escuálidas arcas públicas de miles de millones de euros. De los 400 euros se han beneficiado todos los perceptores de grandes sueldos, suculentas pensiones y altos ingresos profesionales o empresariales, todos; pero no ha visto un céntimo ningún trabajador con salario mínimo, ningún pensionista por jubilación, viudedad o incapacidad de los más modestos, ningún profesional o pequeño empresario con rentas famélicas, ninguno. Usted lo único que perseguía era ganar aquellas elecciones y como la letra del anzuelo envenenado era muy difícil de entender por el común de los mortales pero la música le sonaba bien a sus huestes, pues adelante, con un par. 

            Durante estos dos dificilísimos años, usted y su guardia pretoriana han seguido mintiendo en una alarde de cinismo e irresponsabilidad, negándose a adoptar medidas poco populares pero absolutamente necesarias, escupiendo sapos y culebras contra quienes le advertían del peligro de su política económica, desde dentro y desde fuera. Han tenido que converger en el tiempo toda una serie de acontecimientos límite para que su señoría se baje del carro de la egolatría y reparta ahora golpes bajos a quien menos lo merecía: pensionistas,  personas dependientes y empleados públicos, pero ojo, no sólo los vilipendiados burócratas, también los profesores, los médicos y enfermeros, los guardias civiles y policías, o sea, los que nos educan, los que nos sanan y los que nos protegen. Y encima quiere usted que le den la razón y lo saquen a hombros por la puerta grande.

            Señor Rodríguez: para facilitar alivio y legítima ayuda a las familias que quieran exhumar de fosas comunes los restos de familiares muertos durante la guerra por el bando enemigo, no es preciso desenterrar el odio, los deseos de revancha y los fantasmas de un pasado que habíamos superado por consenso nacional. Para estimular el trabajo de las mujeres y la dignificación de sus derechos sociales y económicos no es necesario enviar comisarios políticos y espías de la igualdad a las empresas, que ya bastantes dificultades afrontan. Para ganar un puñado de votos en Cataluña no era lícito sacar más pecho que los propios independentistas y aprobar, sin la más mínima demanda social previa, un estatuto cuyo desenlace, cuatro años después, nos está llevando a un callejón sin salida. Para vender antiamericanismo barato y trasnochado entre los suyos no hacía falta romper las más elementales reglas del protocolo internacional y quedarse sentado ante el paso, en el desfile del que éramos anfitriones, del símbolo del país libre más poderoso del planeta, mientras sigue estrechando la mano a los sátrapas más despreciables.

            Me duele que diga usted que es de León: otra mentira, porque en verdad usted nació en Valladolid; aunque me consta que desciende de leoneses, incluso en cierta ocasión coincidí con su padre, tomando el aperitivo en el “Mississippi”, cerca del Hostal de San Marcos. Y digo que me duele porque no puedo explicarme cómo habiendo crecido rodeado de tanta belleza monumental, urbana y paisajística y entre personas tan rectas y de gran corazón ha podido usted acumular tanto resentimiento tras esa inquietante sonrisa congelada. En mi sentir, desde el 20 de noviembre de 1975, España ha pasado por situaciones dificilísimas, comprometidas, trágicas, pero siempre ondeó sobre ellas un aire de ilusión, de fe en el futuro, de superación; sus seis años de gobierno han estado plagados de retrocesos, mentiras, revanchismo y desesperanza.

            Deseo ardientemente que esta visión mía esté distorsionada. Dejo expresa constancia de mi total respeto a quienes lo perciben a usted y su política de forma distinta y también a la institución que representa. Pero me han pedido que le escriba, y una carta abierta es la manifestación pública de los propios sentimientos y estos son los que son. ¡Bien que lo lamento yo! Que usted se vaya pronto.

6 Comentarios

  1. Pepe
    May 23, 2010

    Estimado Luís. Enhorabuena por tu lucidez en este artículo…al menos desde mi punto de vista, claro. Hace poco leía un artículo de un profesor de derecho yanqui que comparaba a nuestro ilustre Zp con Mr. Bush Jr. Si quedaba aceptado para la inmensa mayoría que éste fue el peor presi de la historia de los EEUU, él decía que el nuestro iba por el mismo camino…y ambos fueron reelegidos y llevaron sus naciones a cierto caos. Creo que el problema de Zp es él mismo…independientemente de sus ideas, sería igual de dañino si fuera presi por el PP, porque además de inepto -como ha demostrado con creces- no tiene el más mínimo pudor en cambiar su discurso diametralmente según le interese, burlándose de la propia ideología de su partido…como decía la Sra. De Cospedal ha pasado de decir que robaba a los ricos para dárselo a los pobres a demostrar que roba a los pobres (subida de iva y bajadas de sueldos) para dárselo a los ricos…siempre nos quedará decir que con Franco había menos libertad, que Grecia está peor o aquello tan bueno de que la culpa es de Aznar…pero si no nos damos cuenta de que hacen falta grandes cambios -empezando por el inútil que nos gobierna- creo que estaremos perdidos. Si dimitiera y dejara que otros en su partido hicieran algo quizás la historia lo juzgara con algo más de magnanimidad, pero no espero tanto de tan poco.
    Suerte a todos.

  2. Chema
    May 23, 2010

    En nuestras empresas nos matamos para intentar optimizar cada uno de los procesos productivos, eliminar todas aquellas tareas que no aportan valor, mejorar la productividad de los recursos, reducir los costes al mínimo. Todo para conseguir ser competitivos en un mercado cada vez más duro.

    Es desesperanzador ver el comportamiento de nuestra clase política. Se debería hacer un seguimiento a los miembros del gobierno y de la oposición, analizando su trabajo durante unas semanas, y nos sorprendería ver el porcentaje de dedicación a tareas que aportan cero valor al país.

    Creo que la única manifestación a la que iría en mi vida sería una contra toda la clase política, y siento generalizar porque seguro que alguno habrá que merezca la pena.

    ¿Solución? ¿Importarlos de Alemania, por ejemplo, mientras conseguimos crear una generación de políticos en España que, independientemente de sus ideologías, su único objetivo sea el bien de nuestro país? ¿Crear un equipo independiente, por ejemplo a nivel de Unión Europea, que audite de manera continua el trabajo de nuestros políticos?

  3. Cristina
    May 19, 2010

    Querido Luis,
    Aunque me halaga mucho lo que dices de León,y me duela decirlo en un blog tan internacional, en todas partes se cuecen habas y no todos los leoneses son rectos y de buen corazon.

    Y otra cosa que queria comentar, yo pensaba que la crisis economica española era una consequencia de la crisis mundial, no me imaginaba que Zape habia hecho esto solito. Y de cualquier manera lo de España es mejor que lo de Grecia… bueno por ahora

  4. Jesús y Mercedes
    May 19, 2010

    Hola Luis, una carta para Mariano, otra para José Luis, falta un recadito para Josemari, este no se te puede ir de rositas, la pobre criatura nos cuenta en su libro que tiene la solución para sacarnos de la crisis, crisis que el nos metió, y encima nos endiñó a Marianico el corto.
    Y Josemari le dijo a Mariano: que se la apañe José Luis y a vivir que son dos días.

  5. Jotta
    May 17, 2010

    “En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”.

    Si solo quieres ver una parte, no puedes ver el todo.
    Aunque solo fuese porque a determinados colectivos le han reconocido sus derechos, ya seria un motivo de respeto. No es lo mismo que te puedan detener y torturar por la ley de vagos y maleantes y te quieran curar tu “enfermedad” con electroshoc, que es lo que querían los hipocritas de antes, a que te reconozcan tus derechos como persona.
    Es posible que ZP no lo este haciendo todo lo bien que se podría hacer, pero también hay que reconocer que esta recogiendo lo que sembró Josemari. Por otro lado, yo no veo el milagro económico,ya que la cosa va por ahí, donde gobierna el PP.
    Si da 400 €, malo, si los quita, peor. Me recuerda una canción francesa: “…haga lo que haga es igual, todo lo consideran mal”. Pero yo no veo que “estos señores tan finos de bigotito afilado” tengan ni propongan ninguna solución.
    Si puedes decir lo que dices, es porque hay libertad de expresión, o no recuerdas cuando
    no se podía decir ni pío, y aunqe no me gusta lo que hay, a los otros no les tengo mucha confianza en la defensa de los derechos y libertades.
    En cuanto a lo de “que usted se vaya pronto” me recuerda al “vayase señor González” que decía el tio del bigote cano y ya vimos todos para lo que sirvió. Y no me digas que fue para enriquecer al pais, porque si el milagro económico del cambio de siglo, del cambio de moneda, se lo vamos a atribuir a Josemari y a Gil es que no queremos ver la realidad, a ellos les tocó la bonanza como a este le ha tocado la crisis, aquellos se dedicaron a enriquecerse y a despilfarrar y este se tiene que comer las patas como los pulpos.
    A mi no es que me gusten ni estos ni los otros, pero ni los otros eran tan buenos ni estos son tan malos, solo les ha tocado vivir tiempos diferentes y no sabemos quien es más culpable de lo que está pasando.
    Yo estoy de acuerdo en que hay que atacar al PSOE, siempre que se ataque al PP en la parte que les toque, porque lo que hay que cambiar es el sistema.
    No he visto a Aznar renunciar a su vergonzosa paga mensual de 7.000 €, ya que cobra 36.000 € por conferencia y 600.000 € por unos libros.
    No he oido que ningún cargo del PP haya renunciado a algunos de sus sueldos ni que los haya reducido…
    Para poder juzgar la historia hay que conocerla y hay que conocerla completa.
    Los burros con orejeras, que hacen girar la noria, no pueden juzgar la historia porque solo ven la zanahoria que les pone delante su dueño pa indicarle el camino.
    La memoria histórica no se puede convertir, solo, en un arma electoral para nivelar las estadísticas.
    Pero tampoco se puede tolerar la falta de honestidad, permanente, del otro bando.
    Hay que desenterrar la historia para poder asumirla.
    La vida no puede convertirse en una continua chirigota bailando al son del quitatetupaponermeyo.
    Los que así se comportan no merecen más que un castigo en las urnas.
    Cuando Aznar coqueteaba con ETA para ver si podía arreglarlo, como era su obligación, no vi a nadie oponerse como se hizo luego con ZP.
    La doble vara de medir, la ley del embudo, no me parece respetable.
    Para hacerle la campaña electoral al PP, para que todo siga igual, que no cuenten comigo.

  6. Ramón
    May 17, 2010

    Querido Luis:
    Ingenuo de mí, esperaba que tu carta a nuestro actual presidente estuviera también imbuida de tu característico “savoir faire”, duro de contenido pero elegante en las formas.
    Se nota que te ha salido de las tripas, directamente y sin pasar por la razón. Si un hipotético lector, con desconocimiento de la realidad española, actual, reciente y lejana, leyera tu misiva, llegaría al convencimiento que los españoles somos gilipollas por haber permitido a semejante personaje renovar el mandato.
    Cierto es que su ingenuidad en su afán de reparto de la ¿riqueza? entre las clases menos favorecidas ha resultado dañina para todos nosotros. Se te olvidó mencionar el “cheque bebé”, tan absurdo como los 100 euros durante tres años para las madres trabajadoras de la época aznarista. Café para todos, incluso para los que prefieren el capuchino en taza de fina porcelana.
    Resulta curioso que no le acuses de lo que, a mi humilde parecer, es su mayor pecado. Y no es otro que el no haber sabido crear las bases de un nuevo modelo económico, alejado del ladrillo heredado de su antecesor Aznar y que tanto mal ha traído.
    Y de aquellos polvos, nos han quedado estos lodos.
    No voy a entrar a defender a los socialistas. Sirvan mis dos largas y criticadas respuestas a tu comentario del mes de febrero para ello.
    Supongo que, a partir de ahora, la célebre frase “Váyase, Sr. González” volverá en su versión Zapatero. El problema no es que se vaya, sino a ver quién ocupa su sitio.

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