20-12-10 Un brindis por Pepe

Mi Amigo Pepe no cenará esta Nochebuena ni recibirá el nuevo año con su mujer y sus dos hijos que apenas suman 14 años entre ambos. Pepe es Guardia Civil en un cuartel de la Costa del Sol en el que se ocupa de facilitar la vida a los inmigrantes llegados a la zona. Sí, la Guardia Civil hace estas cosas aunque para muchos siga siendo sinónimo de Tejero, lo mismo que para muchos los militares siguen siendo sinónimo de Franco, España de los toros y la paella o Andalucía del flamenco. Los tópicos y los estereotipos ayudan mucho a la pereza mental, por eso cuesta tanto desterrarlos.

Puerto Deportivo de Cabopino     Conocí a Pepe hace algo más de dos años en un curso de inglés de la Escuela Oficial. Solíamos coincidir en la primera fila de sillas del aula. Por ese azar, fuimos facilitándonos apuntes o trabajos de las sesiones a las que uno de los dos no había podido acudir. Como a él le quedaba más a mano la Escuela que a mí, en más de una ocasión se ocupó de recogerme documentos o actas de exámenes. Acabó el curso y quedamos, como se queda siempre con los compañeros de cualquier actividad, en que tendríamos que volver a vernos para tomar una caña. Siempre se hace pero suele olvidarse, sin embargo nosotros lo cumplimos una primera vez y una segunda y una tercera. Y cada dos o tres meses procuramos encontrar un rato libre y una terraza en el diminuto y entrañable puerto deportivo de Cabopino para echarnos dos cañas al coleto y arreglar el mundo; para platicar, como se dice por el Cono Sur. Y caña a caña, correo a correo, se ha fraguado una amistad que para mí ha supuesto un valioso enriquecimiento personal.  

Mi Amigo Pepe se siente a gusto y está muy valorado en su trabajo, ama a su esposa y a sus hijos, frecuenta a sus padres con quien sigue manteniendo una excelente relación filial, no le escasean los amigos, como buen malagueño odia el frío y se regocija con el calor y la luz mediterránea, pasa sus vacaciones de agosto con la familia en una caravana por  lejanas costas de azules intensos mientras enseña a bucear al crío mayor; es jovial, culto y ameno. A pesar de ello, o quizá por ello, se ofreció voluntario para ir a Afganistán, en la misión de las Naciones Unidas, para defender a los civiles en aquel desierto inhóspito, gélido y peligroso que ninguno de nosotros sabemos situar en el mapa pero que está lejos, muy lejos, en distancia, cultura, bienestar, tranquilidad, en seguridad, lejísimos en todo.

Pepe dice que no es creyente, que es ateo. Yo doy fe de que es Creyente, con mayúsculas, porque cree firmemente en la Libertad, el Trabajo, la Responsabilidad, el Amor, la Amistad, el Esfuerzo, la Solidaridad, la Justicia y las Personas. Así que Pepe cree en los valores permanentes y universales que hacen que la Tierra siga siendo habitable a pesar del empeño de mucho inepto, desalmado y sátrapa que se afana por ocupar cada día las portadas de la prensa y los telediarios en guerras, estafas, tragedias, asesinatos, violaciones, abusos, acosos… A Pepe y a mí no nos importa que exista un dios específico o no; creemos que si existe estará de acuerdo con esos principios y lo que tenga en sus planes será bueno y justo, y si no hay tal, sabemos que los que sí existen son nuestros semejantes y a ellos sí vale la pena dedicarles tiempo, atención y ayuda.

Tren al amanecer en Alcázar de San Juan    La noche antes de partir al viaje interminable de mil escalas hasta tierras asiáticas,   apenas a seis horas de su salida, Pepe me envió un correo con una colección de hermosísimas fotografías de trenes al amanecer por diversas tierras de América. ¡Con un par! Ese es mi Amigo Pepe. Cómo olvidarlo. Titulaba nuestra querida Adelaida en uno de los últimos artículos de su Blog: “Vale más de lo que cuesta”, y mencionaba justamente que las cosas que de verdad valen la pena son las que menos cuestan. Ella lo había practicado cuando me atropellaron los 60 años (ya hace más de tres) y cogió un avión desde Madrid a Jerez de la Frontera, donde yo decidí celebrar mi cumpleaños, para regalarme, tras cien odiseas, una gorra de Jefe de Estación y un banderín de vía libre empaquetados en un envase de tarta de cumpleaños: ocupan un lugar preeminente en mi casa. Cierto: las cosas que valen no necesariamente cuestan mucho.

En este cuaderno de bitácora que nos viene uniendo hace ya casi dos años, mis escritos han abundado mucho en la crítica y el pesimismo sobre el panorama político, económico y social que nos circunda. Pensándolo bien, no deberíamos centrarnos tanto en  las portadas de la prensa y los telediarios que nos amargan continuamente por las injusticias, maldades y problemas que afligen a la humanidad. Acercando la vista, podemos encontrar un oasis en el que reposar, disfrutar y sentirnos muy agradecidos por cuanto somos y tenemos. Una treintena de personas leen cuanto aquí escribo; apenas 20 se atreven a insertar con mayor o menor frecuencia sabrosos comentarios, otras leen pero callan: pongo la mano en el fuego por todas ellas porque a todas conozco bien y sé de su fiabilidad y bonhomía. No todo el mundo es malo y aquí disponemos de un claro exponente.

Amigo Pepe, me consta que no crees en los símbolos navideños, pero estas fechas no son sólo iconos de una religión, son tradiciones mamadas desde nuestros primeros olores a leche fermentada, recuerdos grabados en nuestro subconsciente desde que fuimos capaces de gatear, historias de seres queridos presentes y ausentes, son impactos en nuestro bagaje emocional que no podemos ignorar porque nos conforman. Estoy seguro de que aunque procurarás pasar las dos próximas semanas intentando que sean como cualquier otra, en algún momento se te estrechará la garganta y te harás preguntas. Hablarás con los tuyos, disimularéis la distancia, te dirán que vuelvas pronto y que lo pases bien. Tu hija pequeña te dijo antes de partir: “papá, no quiero que vengas sin una pierna o sin un brazo”. No, pequeña, puedes estar segura de que tu padre no sólo vendrá entero de cuerpo, sino más maduro de alma, habrá crecido como persona, se habrá estremecido por haber visto de cerca tanta miseria, polvo e incultura, tanto rencor; y cuando corras hacia él, te apretujará contra su pecho hasta que te duela y te raspará con su barba, y le costará identificar de nuevo su propia realidad que ahora encontrará más fascinante que nunca. Y quizá si le convencemos, quién sabe, ya no se volverá a ir tan lejos.

Brindis por Pepe       Querido Pepe, ten por cierto que en las noches del 24 y del 31, todos cuantos caminamos por estas “Vías de Soria”, cuando brindemos con los nuestros, lo haremos también por ti y te enviaremos nuestra sincera admiración, gratitud, aliento y cariño; y si por la diferencia horaria ya estás dormido en ese momento, nos colaremos sigilosamente en tus sueños y te cantaremos a coro Noche de Paz. ¡Felicidades, Héroe!

11 Comentarios

  1. luz
    Dic 26, 2010

    luis ya sabes que pertenezco al grupo de los que no escriben aunque leo y guardo todos tus escritos, pero en esta ocasion me apetece hacerlo para decirte lo bello y real de tu relato he tenido que interrumpir la lectura en varias ocasiones para retirarme las lagrimas-YO TAMBIEN BRINDO POR PEPE Y POR LOS QUE SEAN COMO EL, deseando que sean muchos- FELICIDADES

  2. Pepe
    Dic 25, 2010

    Querido Luís:
    Qué pasada de texto! Me alegro de habértelo inspirado, aunque no creo que sea para tanto. En esta religión que es el servicio a España somos muchos los que sentimos y hacemos lo que yo…y como tú sabes -aunque se ve que Jotta no- aquí no se viene por dinero, por un mejor sueldo…es inconsciente quien dice esas cosas sin conocer el percal del que habla…y la verdad considero ofensivo que digan que estamos en una banda armada. Viendo lo que veo aquí todos los días, lo que me da pena y pavor es lo que será de esta tierra cuando nos vayamos en breve, (según los dictados de los EEUU)…la poca libertad, la poca prosperidad que llega aquí es vía de esta misión…ni siquiera hay ONGs que se atrevan a venir…ésta es en verdad una tierra hostil. Si nuestro riesgo aquí, sirve para que se construyan escuelas, puentes, se protejan mínimamente los derechos de las mujeres, bienvenido sea nuestro esfuerzo. Quizás en Irak se beneficie EEUU de su pretróleo, pero os aseguro que aquí no hay nada, sólo polvo y miseria.
    En cualquier caso, de nuevo te agradezco tu escrito, que me ha emocionado, así como las numerosas muestras de solidaridad y apoyo. A todos vosotros, a los que no conozco, os deseo una felices fiestas en compañía de los vuestros y que el próximo año se cumplan vuestros deseos y anhelos. Yo aquí las estoy pasando en buena compañía, no con mis hijos y mi esposa, pero sí con mis camaradas, con hombres y mujeres que estamos SIRVIENDO en esta tierra hostil, por España y por poner un grano de arena en el progreso de esta tierra.
    Como dice una hermosa canción: “Ojalá que los cielos os den su favor y si creeis en un Dios, os crea”.
    Saludos y abrazos desde Qala i Naw. Y de nuevo, gracias por tus líneas, Luís.

  3. Jotta
    Dic 24, 2010

    Querido amigo Luis, no quiero ser el aguafiestas de estos tiempos de buena voluntad pero tengo que estar en desacuerdo contigo una vez más.
    No dudo que tu amigo Pepe sea todo lo estupendo que dices que es pero no creo que sea ningún héroe.
    Para mi es un inconsciente y un irresponsable.
    ¿Como se puede ir voluntario a la guerra de Afganistan dejando en casa a su mujer y a dos niños pequeños?
    Es como jugarse un sueldo mejor a la ruleta rusa.
    Ojala tenga más suerte que algunos de sus compañeros y pueda volver vivo y entero con una mejor paga para el bien de su familia.
    El mensaje del “niño dios” del que celebramos en estos días su nacimiento fue: “Amaos los unos a los otros” no “Armaos los unos contra los otros”.
    Alistarse a una “banda armada” e irse voluntario a una guerra que para lo único que sirve es para mantener los inmensos beneficios de la industria de las armas es un poco sospechoso de irreflexión.
    Bueno, que el triunfo de la luz sobre la oscuridad, que es lo que realmente se celebra en estos días nos traiga a todos salud y prosperidad.
    La mujer que limpia en casa de mi madre es testículo de geová y me dijo el otro día que ellos no celebran estas fiestas porque son paganas y es que como dijo el torero: Hay gente pa tó.
    Un abrazo.

  4. Mel
    Dic 21, 2010

    Mil gracias Luis por este texto tan emotivo y sincero. Me siento muy orgullosa de ser tu amiga y una de esas personas incondicionales que te lee aunque no te escriba nada. Luis alguien que es capaz de escribir con esa sensibilidad y hacer sentir como tu lo haces es un lujo, gracias por ser como eres. Y gracias a Pepe por estar alli, dando la cara por todos nosotros, representandonos. Feliz Navidad Luis y a Pepe, a su familia y a todos los que leeis a Luis. Un beso, Mel

  5. Curra
    Dic 20, 2010

    😉

  6. Nuria
    Dic 20, 2010

    Necesitábamos algo así. Muchas gracias a ti y a Pepe, que ha conseguido sacarte ese bello talento y talante.

    Has aparcado la polémica para dejar paso a Pepe y su gran corazón. Ya me he hecho fan suya y no le conozco!!

    Feliz 2011 a todos los seguidores del Blog de Luis y a Luis, claro está.

  7. Cristina
    Dic 20, 2010

    Sorprendente, bellisimo y directo al corazon.

  8. Ramon
    Dic 20, 2010

    No hay palabras para describir lo que he sentido al leerte, querido Luis. Seguro que tú las encontrarías, pero este pobre prosista de tres al cuarto no las encuentra. Gracias a ti este lunes es como si fuera viernes; has conseguido que me reconcilie con la raza humana. Sí, afortunadamente hay muchos “Pepes” por el mundo, lo que nos permite mantener la fe en nuestros congéneres, lo complicado es que el azar, verdadero motor de nuestras vidas, nos permita conocerlos, y mucho más difícil aún es poder llamar a uno solo de ellos AMIGO.
    No os deseo feliz navidad porque, como sabes, son unas fechas que detesto. Sí desearos a todos que el 2011 os traiga un “Pepe” a vuestra vida.
    Enhorabuena Luis. Por tu blog, por tu capacidad y por ser tan inmensamente rico. Porque la verdadera riqueza estriba en los amigos

  9. jesús
    Dic 20, 2010

    A todos los que coincidimos en este blog tan entrañable, aunque me temo que la mayoría no nos conocemos y tampoco nos ponemos cara, a todos os deseo una Feliz Navidad y que el Año Nuevo haga realidad deseos e ilusiones, y ya que nuestro enlace personal, Luis, nos ha hecho sentir un cierto cosquilleo interior, como siempre, con una magnífica carta, un abrazo muy fuerte para Pepe, que, aún no concociéndote, me sobra con lo comentado por Luis, todo humanidad.
    Un fuerte abrazo a todos.

  10. Jose
    Dic 20, 2010

    Afortunados los que en la agenda del alma tenemos apuntados los nombres de personas como el amigo al que dedicas este artículo. Concibo la amistad como el fuego. Comienza con una chispa, una pequeña llama, empatia, y crece con las experiencias, pensamientos, inquietudes y sentimientos compartidos a lo largo del tiempo. Los buenos amigos, nos enriquecen y ayudan a ser mejores. Felicidades Pepe por ser como eres.

  11. Adelaida
    Dic 20, 2010

    Que preciosidad de texto.
    Entre tanto blog insulso, tanta noticia desesperada (interesada a veces) y tanto personajillo del que la sociedad podría tranquilamente prescindir, es una gozada poder leer textos como este.
    La tierra aún existe porque en ella hay gente como PEPE, que es feliz echando una mano a los demás, porque personajes como Gandhi, Buda, Mahoma o el mismo Jesús de Nazareth, vinieron un día a sacudir las conciencias de los individuos. Lástima que sus seguidores convirtieran el mensaje en negocio, cuando no en modelo de confrontación con otros seres humanos.
    Nuestra tradición es cristiana y vale la pena recordar, al menos una vez al año, que un día un hombre bueno, vino a recordarnos que solo la GENEROSIDAD nos hace libres. El recuerdo no necesita de kilos de marisco, docenas de botellas de champagne y toneladas de manjares varios, pero si de una buena reflexión como la de esta entrada.
    En Semana Santa, desde “La Isla”, os proponía una reflexión sobre el destino e los seres humanos y PEPE cerraba su comentario con esta cita: Nosce te ipsum
    * “Conócete a ti mismo y conocerás al universo y a los dioses” (Traducción latina de la máxima griega inscrita en el Templo de Apolo (Delfos)).
    Sed felices ahora y siempre y haced felices a los demás.

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