5-4-11 (2) … ¡Y cuarenta!

Embalse de Río Verde, manantial de Marbella  Efectivamente, ¡y cuarenta! Cuarenta entradas en esta sección del Blog que cortésmente en su apertura denominé “Con permiso”, porque planeaba escribir opiniones personales sobre cualquier tipo de tema y pretendía con este nombre anticipar la venia y comprensión de quienes la leyeran. Cuarenta artículos publicados, dos de ellos no propios sino reproducciones de ilustres escritores con cuyo contenido me sentí plenamente identificado, más una entrada (la del 9 de junio de 2010) que me vi conminado a cambiar, es decir a eliminar y sustituirla por otro texto, por consejo fraterno y porque a un gran amigo con aquel “panfleto”, “le tocaba los cojones”.

            Desde esa fecha, y viendo lo visto, he procurado escribir poco, poquísimo, sobre política nacional o religión. Y con el artículo anterior de hoy mismo, el número 39, quiero dar un paso más. Seguiré asomándome a esta tribuna para escribir sobre el cerebro, las manos, los pies, la luna, las estrellas, los mares y los ríos (sin pronunciarme sobre a quién creo que corresponde su gestión, por supuesto); también sobre una cuestión que considero uno de los grandes problemas de la sociedad y en la que estoy trabajando como voluntario: el mundo de las adicciones, especialmente en la adolescencia y la juventud; y de vez en   cuando, seguiré escribiendo de economía, política y sociedad porque me parece que es bueno y necesario, pero desde un enfoque más universal, menos doméstico.

Muere Franco, ¿nace la libertad?            De entre los muchos errores que he cometido en mi larga vida, y sigo cometiendo a diario, no fue pequeño el de haber pensado aquel lejano 20 de noviembre de 1975 que con la muerte de Franco nacía la libertad, al menos de opinión y de expresión. Creo haberlo dicho antes aquí: cuando de muerte natural acabó aquella dictadura contra la que ningún valiente se atrevió a luchar de verdad durante 40 años, quien esto escribe hacía poco más de un mes que había cumplido los 28; de modo que vivió bajo ese régimen autoritario, en lo formal y en lo material, toda su infancia, pubertad, adolescencia y juventud. Había sabido siempre a qué atenerse, qué le estaba permitido y qué no le estaba permitido decir o hacer. También lo he dicho ya antes: a los 28 años había sido un niño mucho más feliz de lo que son hoy la mayoría de los niños, había estudiado, jugado, corrido, trasteado, gamberreado, aprobado una oposición, trabajado, viajado al extranjero y recorrido más de media España, amado, quizá odiado… Añadid cuanto pensáis que responde a 28 años de vida plena.

            No añoro, defiendo ni justifico dictadura alguna. Lo repito: no añoro,  defiendo ni justifico dictadura alguna. Pero el cinismo y el engaño me dan la misma náusea. Poder elegir una lista electoral cerrada cada cuatro años para los distintos ámbitos de gobierno      Armonía(municipal, regional, nacional y europeo) no me sirve de nada si quienes obtienen la mayoría, por mucha o poca diferencia, o por contubernios llamados pactos, se parecen casi como una gota de agua a otra, haciendo mangas y capirotes cuando están arriba, y tirando dardos envenados al contrario cuando están en la oposición. No se ha inventado otro sistema mejor por el momento, lo entiendo, pero no estoy de acuerdo con que se nos llene la boca con la palabra Democracia y que por ella, -por la palabra-, debamos acatar como borregos los desmanes, las mentiras, las desvergüenzas, los despilfarros, las injusticias, las torpezas y las corrupciones (no cito ninguna porque en todas las banderas están y no es cuestión de contarlas: quien se enmerda una vez lo hará siempre que pueda).

            Me asquea el modelo de pensamiento único. Repudio la epidemia contagiosa, cursi y obscena de lo políticamente correcto. Al margen de todos los francos, merkeles, musolinis, sarkozis, stálines, castros, hugos, zapateros, rajoys, ortegas, berlusconis, bushes, y demás tropa con poder, -omnímodo o de formato democrático-, me vivo libre para pensar, creer y sentir lo que pienso, creo y siento. Por desgracia, no me     La mano de Adelaida acaricia una jaravivo tan libre para expresarlo; ni antes ni ahora. Pues me contendré. Me importa mucho más uno sólo de los miembros de mi familia o de mis amigos que la satisfacción de expresarme libremente. Nadie va a robarme mi libertad interior. Ninguna amenaza externa modificará mis ideas, creencias y sentimientos; sí podrán lograrlo un razonamiento, una argumentación o una experiencia. No quiero que por escribir una opinión, procurando dar a la pelota y no a la persona, más de un lector de cuyo aprecio hacia mí no albergo la menor duda, pueda llamarme sepulcro blanqueado, recomendarme para ideólogo de grupos ultras o comparar mi sentido de constitucionalidad con el de Sortu, por citar sólo estas tres perlas, quizá las que más me han dolido.

            Ignoro si el mundo es grande o pequeño. Si entendemos por mundo el planeta Tierra, es muy pequeño; si entendemos por mundo el universo, es inacabable, infinito. Sé que la humanidad es mucha y variopinta, aunque todos, -por elegir una era significativa de la evolución-, procedemos de los reptiles y, a decir verdad, no siempre podemos disimularlo. Como la humanidad es demasiado vasta para ocuparse de toda ella, me conformo con hacerlo de la que tengo más cerca. Consciente de que, en el mejor de los casos, me quedan muchos menos años de vida que los vividos hasta hoy, los quiero aprovechar intensamente. Percibo estar atravesando un momento de lucidez mental, creatividad y capacidad de trabajo como hacía tiempo que no vivía. No sé si será la antesala artificialmente iluminada de la demencia senil pero no quiero despilfarrarlo en reivindicaciones estériles.

 Mi playa al ponerse el sol           Me apetece investigar y profundizar en los mecanismos cerebrales, -físicos y químicos-, que llevan a los individuos a caer en la esclavitud de las adicciones: el alcohol, el tabaco, las drogas ilegales, el juego, el sexo, la comida, las redes sociales o el consumo compulsivo. Todas las conductas adictivas tienen mecanismos comunes tanto en su inicio como en su desarrollo. Sólo cambian los efectos que produce cada una de ellas; en todo caso profundamente malsanos, y provocadores de enorme sufrimiento para el sujeto y su entorno. Así que a esos caminos quiero dedicar mis andares con mayor intensidad: los considero de una formidable necesidad social. Un garbanzo no hace puchero pero ayuda al compañero. Procuraré no despilfarrar más garbanzos en una olla que huele demasiado a podrida: la política nacional.

            Os invito a seguir entrando a este Blog; ya no enviaré avisos de los nuevos artículos por correo electrónico ni me obsesionaré por mantener la puntualidad de publicar los días 5 y 20 de cada mes. Cuando cuente con algo de interés lo colgaré. La sección “Con permiso” se cierra con esta entrada, la sección “Desde mi libertad” se abrirá con la próxima. En mi perfil de Facebook cuelgo cada mañana una breve reflexión personal. Como sé que no todos accedéis a esa red social, las próximas entradas al Blog incluirán tandas de esos pensamientos; son muy cortos, sólo pueden contener 420 caracteres. También os invito a seguir debatiendo, discrepando y criticando constructivamente. Pero, por favor, debatamos ideas, concepciones del mundo, no descalifiquemos a las personas. Creedme: yo me esfuerzo por evitarlo. Gracias por vuestra participación.

6 Comentarios

  1. Ramón
    Abr 9, 2011

    Para Antonio
    Adaptando al contexto adecuado el dicho, “quien escribe lo que quiere, tiene que leer lo que no quiere”. Vale, adjudicado.
    Acepto la opinión que te hayas podido formar de mí a través de mis aportaciones a esta ventana de libertad. Pero fíjate que me da la impresión de que, si algún día nos conociéramos (y no supiéramos quién es el otro, evitando así los prejuicios iniciales) nos llevaríamos bien.
    Respeto no es callar lo que piensas. Al menos no para mí, que no me callo ni debajo de la ducha. Respeto es escuchar opiniones, dar las tuyas, debatir, incluso acaloradamente, y luego tomarse unas cervezas sin necesidad de haber llegado a un acuerdo sobre el motivo de conversación. Cada cosa en su lugar.
    Tengo amigos de derechas, de muy derechas, de izquierdas y nadie de muy izquierdas (dudo que existan), católicos apostólicos y romanos (con los que me encanta hablar de religión), agnósticos, musulmanes y hasta de alguna secta cristiana, gays, heterosexuales, blancos y sólo uno negro (de momento). Con todos ellos me unen sentimientos y no me separan ideología, religión, sexo o raza. Discutir de forma sana es enriquecedor, ayuda a abrir la mente y a entender a los demás.
    Respecto al párrafo que plagias, adaptándolo a la gente de izquierdas, qué quieres que te diga, en este país, merced a 40 años de dictadura y posterior falsa conversión de muchos a los valores democráticos, todo lo que dices ha venido exclusivamente de la derecha. Y no hace falta ir a la post guerra. Te recuerdo que el PP (de derechas) tiene recurrida ante el Constitucional la Ley de parejas homosexuales y que ha asegurado, en una entrevista en TV que, cuando llegue al poder la cambiará. Te recuerdo que es el PP quien, de mano de la iglesia, con los cardenales y curas con sotana, tomaron las calles acusando al gobierno del PSOE (según vosotros de izquierdas, yo diría que se ha escorado al centro) de romper el país con dicha ley y la del aborto. No sigo por no aburrir, pero hay muchos más ejemplos.
    Pues sí. Prefiero un gobierno que fomente la integración y no el odio y la exclusión. Mea culpa.
    Ramón

  2. Antonio
    Abr 7, 2011

    Luis, pues que quieres que te diga. Has decidido concluir esta etapa, este experimento de editar un blog y seguramente has visto que lo que pensabas en un principio ha resultado una desilusión, pues que se le va a hacer, en esta vida siempre se está aprendiendo todos los dias.
    Que la libertad de expresión es algo bueno, una conquista, un derecho; todo muy bonito, pero el ser humano es como es y lo que para algunos una idea es un motivo de conversación para otros es una provocación, a la que tiene que responder porque le quema la sangre, porque esto no puede quedar así o porque la amistad obliga a mucho y, Luis, ¡algo tienes que pagar por la amistad…! y además, la respuesta puede trascender del plano de las ideas a lo más personal porque está la amistad como coartada.
    “Libertad de expresión para que cada uno desde su tendencia aporte su esfuerzo para una España mejor” Esto fue lo que se nos dijo en el 75 y algunos lo creímos. Nos creímos eso de la libertad de expresión. ¡¡Pero que Gobierno va a permitir que las cosas salgan como buenamente la gente decida!! No señor, hay que “orientar” los criterios, hay que “reconducir” opiniones, hay que “canalizar” voluntades, hay que “establecer directrices” y toda esta monserga para decirte que lo que piensas no es correcto, no es democrático, no va con los tiempos, que es anti-nosequé. Y si todo esto no funciona se recurre al ridículo. Ridiculizar las ideas es sorprendentemente efectivo y además, no necesita de argumentos.
    De esta manera hemos ido derivando sin darnos apenas cuenta y hemos terminado aceptando una sola forma de pensar, imbuida de manera tan sibilina que ya no es el Estado quien censura sino las mismas personas, el pueblo soberano.
    El pensamiento único es una forma de censura, las leyes restrictivas son otra censura. En tiempos del Innombrable la censura era para preservar la moral pública, las buenas costumbres o los intereses del Estado. Hoy se hace “por el bien de los españoles”, “por la salud de los españoles” ó “por la ecología de los españoles”, siempre hay un pretexto pero el fin es el mismo. Es la tentación donde caen muchos gobiernos, la tentación de “mostrar el buen camino”, de crear el “hombre (mujer) nuevo(a)” y, en definitiva, de dominar voluntades con los fines de mantener el poder o simplemente, por dinero, porque al final, al final de todo está el dinero, y si no, que se lo digan a los sindicatos.
    ¿De verdad se podía esperar que los políticos pudieran consentir que circulasen todo tipo de ideas? No, claro que no, para eso están las ideologías.
    Y puestos a quitar caretas, ya va siendo hora de que, en este país, exista un partido de izquierdas en condiciones, que no esconda sus auténticas ideas comunistas, racistas, xenófobas, antidemocráticas, totalitarias, opresoras, liberticidas, explotadoras, materialista, manipuladoras y perversas, como sucede en países tan “democráticos” como Cuba, Corea del Norte, China o la antigua Unión Sovietica, sin ir más lejos.
    Luis, no te voy a hablar de amistad, porque me puede ocurrir como a los pobres, que solo hablan de dinero porque es de lo que carecen. Pero lo que si creo es que además de sinceridad y honestidad, debe haber amabilidad para que la amistad se llame así, en el sentido de saber ceder en tus derechos, a saber callar cuando una opinión no es trascendente pero si puede ser hiriente, a no adoptar una postura prepotente; en pocas palabras, ceder cuando en ello no te va la vida ni el honor. Por esto estoy de acuerdo contigo.
    Escuché en una entrevista a una persona de muy avanzada edad, que el entrevistador le preguntaba: “Usted que ha vivido tanto tiempo ¿Qué podría decirle a las personas jóvenes?” y sin pensarlo mucho dijo: “Que cada uno haga lo que le de la gana, porque al final, de todas formas, tendrás la culpa de todo”
    Y es verdad, se me quedó grabado porque no se puede decir más con tan pocas palabras.
    Luis, adelante y un abrazo

  3. curra
    Abr 5, 2011

    Yo solo sé que es un placer ver como hilas las palabras, que te prefiero cuando escribes de cualquier cosa excepto de politica y economía y no porque pensemos distinto, sino porque me aburren soberanamente esos dos temas. Se que no nos vas a privar, ni te vas a privar a ti mismo del placer de estas u otras hiladuras. Me gusta verte todos los dias en facebook y leer tus pensamientos.
    No voy a entrar en ese “juego de vanidades” que os traeis mi amigo Ramón y tú, mi otro amigo y pienso que, cojamos la cuerda por el extremo que la cojamos, todos somos defensores de la libertad y el respeto, y además se que la sangre no llega al rio.
    Me llega más el humanismo y espero, ya que no quieres seguir en la politica, que nos cuentes tus experiencias en ese mundo en que te mueves ahora. Ahí seguro que si me encuentras.
    Fué un privilegio ayudar en tu acercamiento a este mundo y sabes que me tienes para todas tus aventuras en el cibermundo.
    ¿llegará el día en que hablar de humanismo y de politica no sea como hablar del dia y la noche, del blanco y el negro? Ojalá lo veamos
    Un abrazo

  4. jesús
    Abr 5, 2011

    Querido Luis:
    Tu decisión sin duda es muy respetable, pero es una lástima perdernos tus perlas, compartidas o no, claro que igual tocar en exceso los cataplines te haya podido condicionar, sinceramente no lo creo.
    Tú sabrás como te habla tu interior para llegar a esta conclusión, si es porque tus seguidores pudieran perder la cabeza y se desatase una furia incontrolable, tranquilo, aquí parece que todos tenemos la cabeza bien atornillada, fíjate si la tenemos bien atornillada que a millones nos han y les han tocados y continúan tocándonos los consabidos, y aguantamos, y aguantamos…., como las pilas duracell, pero hay quien de la behetría ha hecho doctrina, típica de la izquierda que desgobierna, y bien que se les ha cogido el truco.
    Lo importante, tus relatos, bien hilados, bien planteados, razonados y condimentados, y como las buenas comidas, no a todos nos gustan sus ingredientes, aunque he de reconocer que algunos de los que aquí han cocinado opiniones distintas a las tuyas, me han dejado un gran sabor de boca por la forma de discrepar, directa y dura, aunque no se compartan opiniones, todo enriquecedor, ya veo que estás rodeado de amigos/as (por si ofendo sin darme cuenta), que luego pasa lo que pasa.
    Un fuerte abrazo y hasta luego.

  5. Adelaida
    Abr 5, 2011

    Siempre te dije que no debías escribir ni de sexo ni de política, pues tendrías problemas; de sexo y política se habla, pero no se escribe, eso no es falta de libertad, es tener sensibilidad hacia las ideas políticas y comportamientos sexuales de los que nos rodean.Esto te pasa por no hacer caso a tu “vieja amiga”.
    Comparto de principio a fin, fotografía incluida, el párrafo que comienza diciendo: No añoro, defiendo ni justifico….. Expresa ese sentir de indignación que en estos momentos sentimos los ciudadanos de buena voluntad, con independencia de nuestro vínculo político y que yo defendía en la última entrada en mi blog ¡Indignaos! adelaidabolea.blogspot.com.
    No busques excusas para dejar de provocar desde este blog, escribir dos veces al mes un artículo tan documentado como los tuyos, es una joya para los que te leemos. No te muestres inflexible con las fechas de entrada, los que te leemos entramos de vez en cuando en tu página, por si hay algo nuevo, un día puede ser un artículo, otro nos encontraremos con un texto poético sobre la luna de marzo, todo nos seguirá encantando.

  6. Ramónj
    Abr 5, 2011

    Luis:
    Pues que quieres que te diga, obviamente me siento (una vez más) directamente aludido.
    No es propio de ti buscar excusas y derivar responsabilidades. Tu decisión de “cerrar” el actual blog y convertirlo en un facsímil de tus entradas en facebook dudo mucho que tengan que ver con expresiones y opiniones vertidas, desde la misma libertad que preconizas y sin ánimo de ofensa (lo sabes).
    En mis contestaciones a tus opiniones he sido mordaz e irónico, poniendo el contrapunto a tus expresiones, enfrentándote con la otra cara de la moneda, que de forma consciente o inconsciente siempre te has negado a ver.
    Afortunadamente, en mi perfil de facebook no tengo ninguna fotografía, porque mi integridad física podría verse seriamente perjudicada ante la furia de tus seguidores, que son muchísimos más que los que escriben, y que culpándome del cierre de esta ventana al mundo pueden buscar venganza.
    Aconsejas debatir ideas y concepciones del mundo sin entrar en descalificaciones, aseverando que tú lo intentas. Tu indudable honradez te ha impedido poner que tú lo haces, porque sabes que estarías mintiendo. Has descalificado, con inusitada furia en ocasiones, a personas, partidos políticos e ideologías. Te tengo que agradecer haberme sacado del armario ideológico cuando me dedicaste un artículo calificándome de rojo. Y sí, llegaste a “tocarme los cojones” porque me sentí agredido en lo más profundo de mí ser. Desde las antípodas de tu filiación política, coincido, y lo sabes, en muchas ideas contigo. En las listas abiertas, por ejemplo y en la necesidad de regeneración de la clase política. Pero hay otras con las que soy, y seré, beligerante. He dejado escrito con anterioridad que intento respetar todas las opiniones porque hay muchas que me cuestan y algunas con las que soy, lo reconozco, intransigente. Mi amiga Mª Carmen, a quien tú bien conoces, me suele decir “El que dice lo que quiere tiene que escuchar lo que no quiere” Ella se refiere a mí y a mi manía de expresar sin contención mis ideas, pensamientos y sentimientos. Bien, en este caso puedes aplicarte a ti mismo esta sabiduría popular. Debo ser bastante inmaduro porque yo, al contrario de lo que tú has decidido, sigo y seguiré expresándome con total y absoluta libertad. Expondré y defenderé mi concepto del mundo y de la política. Y sí, mi amiga Mª Carmen tendrá que ir de tanto en cuando espetándome la dichosa frasecita.
    Te creía con mayor capacidad de encajar las críticas. Retiro mi consejo de que te dediques a la política, no serías capaz de aguantar lo que aguantan, en sede parlamentaria y en los panfletos de la derecha, nuestros gobernantes, que soportan estoicos todo tipo de insultos e improperios que aseguran, van implícitos en su sueldo.
    Admiro tu escritura ágil, tu capacidad de conjugar magistralmente los verbos y desarrollar temas, todo aquello de lo que yo adolezco. Pero me siento defraudado por tu incapacidad de reconocer, públicamente, la verdadera razón de este último post.
    ¿No sería más fácil reconocer que la obligación autoimpuesta de publicar dos veces al mes ha pasado de ser gratificante a ser una carga? En este tiempo te has involucrado hasta el tuétano en tu ONG. Reuniones, charlas, coloquios, mercadillos, elaboración de estatutos, más reuniones… Y has descubierto con gusto la inmediatez del mundo interactivo de facebook, donde tus reflexiones diarias son de gozosa lectura. Es normal, un juguete gusta y se juega con él hasta que llega uno nuevo y el otro queda arrinconado.
    Así pues, no culpes a nadie de tus decisiones. Son tuyas y de nadie más.
    Y por supuesto, seguiré leyéndote allá donde vayas. Porque tus opiniones me interesan. Pero nunca esperes de mí a un palmero que esté constantemente alabando tus indudables capacidades. En mí tienes un amigo en el que sabes que puedes confiar, con el que puedes contar y que, llegado el caso, si te tiene que cantar las cuarenta, lo va ha hacer.
    Un abrazo

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