A Tarifa

Y del Imperio Romano no te quejes, te regaló Baelo Claudia, de gárum, piedra y salazón

Y del Imperio Romano no te quejes, te regaló Baelo Claudia, de gárum, piedra y salazón

Tarifa, la Compostela del Sur: camino y meta. Canalla, cosmopolita, voluptuosa, rebelde, desordenada, caótica, indómita, imprevisible, cutre pero no hortera, más África que europea, Levante de tierra o Poniente marinero apenas calma, ruidosa, mestiza, cuna de campesinos y pescadores cerrados, meca de turistas abiertos y de surferos de canuto y botellín, de tabla y vela, todos de piel morena.

Abderramán, Guzmán y Sancho te dejaron muralla y castillos

Abderramán, Guzmán y Sancho te dejaron muralla y castillos

Tarifa, arenal infinito fecundado infatigable por el gran océano: Los Lances y Valdevaqueros, Punta Paloma y Bolonia, y en la Zahara oriental, Alemanes y Atlanterra. No tienes un solo faro sino dos: la Isla y Camarinal y hasta tu patrona es virgen de Luz. Abderramán, Guzmán y Sancho te dejaron muralla y castillos, y del Imperio Romano no te quejes, te regaló Baelo Claudia, de gárum, piedra y salazón.

Tarifa, almadraba y atún rojo, como el color de tus puestas de sol

Tarifa, almadraba y atún rojo, como el color de tus puestas de sol

Tarifa, almadraba y atún rojo como el color de tus puestas de sol. Tampoco llores por sierras: La Plata y San Bartolomé, la Peña y Enmedio, Ojén y el Cabrito; qué fina y educada: el Cabrito. Y en tu rareza tienes dos inmensas sierras de arena que llaman dunas: Bolonia y Valdevaqueros.

Humildes barriadas con edificios de ángulos rectos y destinos torcidos

Humildes barriadas con edificios de ángulos rectos y destinos torcidos

Tarifa, perfecta Naturaleza, obra humana chapucera; humildes barriadas con edificios de ángulos rectos y destinos torcidos, con ropa tendida al sol y pesares ocultos en la penumbra, calles estrechas y empinadas, trapicheo y parla corta. No sé si tienes más habitantes que perros, muchas vacas en tus playas y en tus campos, caballos que retozan o galopan y ovejas que no aprecian donde pastan.

No sé si tienes más habitantes que perros, muchas vacas en tus playas y en tus campos...

No sé si tienes más habitantes que perros, muchas vacas en tus playas y en tus campos…

Tarifa, procesiones de santos y vírgenes seguidas por mujeres de negro y hombres arrugados, junto a jóvenes incrédulos de músculos dorados en busca de otras procesiones y de otras aventuras. En ti cabe todo, todo convive, sin apenas mirarse, con altanería, curtidos todos por el tiempo, los vientos, el sol que abrasa, el frío que corta y las dificultades que aplanan.

Jóvenes incrédulos de músculos dorados en busca de otras procesiones y de otras aventuras

Jóvenes incrédulos de músculos dorados en busca de otras procesiones y de otras aventuras

Tarifa, la Compostela del Sur. El Monte de Gozo ateo y pecador: lujuria, gula, codicia, soberbia, envidia, la pereza de dejarte y la ira de tus vientos. Tarifa mía, no te dejes domar ni perturbar, no te amaines, que nadie doblegue tu alma. Piden autovías que crucen tus venas, prisas que empujen tu sangre. Tú verás. Tu verdadero poderío, tu infinita belleza, está en la dificultad de llegarte y en el vigor de tus dos más fieles amigos: el Levante y el Poniente. No los falles. Te quiero Tarifa.

Y en tu rareza tienes dos inmensas sierras de arena que llaman dunas: Bolonia y Valdevaqueros

Y en tu rareza tienes dos inmensas sierras de arena que llaman dunas: Bolonia y Valdevaqueros

 

4 Comentarios

  1. laila bourquin
    Jul 30, 2014

    Que descripción tan poetica! me ha encantado. Gracias, Laila

  2. Teresa
    Jul 30, 2014

    Te felicito, Luis.
    A mi me descubrió uno de mis hermanos, que es profesor de latín, Baelo Claudia. Ahora siempre que viene alguien por aquí (esto está muy lejos de Zaragoza) procuro llevarle. Me gusta mucho. Tarifa, no tanto; luego dirán que en Zaragoza hace viendo… pues anda que allí.

  3. Jose
    Jul 30, 2014

    Eso es amor!

  4. Belén Pardo
    Jul 30, 2014

    Qué bonito, Luis
    Se nota que estás enamorado de Tarifa.
    Cuando vuelva a ella, la miraré con otros ojos.
    Gracias. Belén

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Visit Us On TwitterVisit Us On Facebook