Javier Marías: Para eso somos el Gobierno, idiota (El Páis 1-8-10)

Tres semanas después de la publicación de mi último artículo me sorprende y me congratula leer lo que un ilustre escritor y articulista, hijo de uno de los grandes filósofos españoles de la Historia, opina sobre el mismo tema. No se me ocurre creer que me haya leído pero claro queda que pensamos lo mismo. Reproduzco la parte de su artículo en El País Semanal del 1 de agosto referida a la cuestión de las páginas de “Contactos”:

… Hay quienes piensan que es sólo una cortina de humo, como las doscientas mil que lanza al año Berlusconi para que la gente se ocupe de tonterías y no se centre en lo principal. Puede ser. Pero hay cortinas de humo que no deben pasarse por alto por lo que delatan o implican, y una de éstas es el anuncio de Zapatero en el debate de la nación: “Mientras sigan existiendo anuncios de contactos se estará contribuyendo a la normalización de esta actividad; por ello, estos anuncios deben eliminarse. Los anuncios de publicidad de la prostitución deben eliminarse”. Por dos veces utilizó ese peligroso verbo con connotaciones tremendas, tanto mafiosas como nazis. Pero, más allá del detalle, uno se pregunta si Zapatero –y la inspiradora de la intención, la Ministra de Igualdad– tienen la menor idea de lo que es un sistema de libertades, o si se han olvidado de que la censura es un delito en España. Si el pretexto es que hay muchas personas forzadas a ejercer la prostitución, hay que recordarles que se debe perseguir con dureza a los que las obligan, pero no a quienes la ejercen por su voluntad o preferencia, que también las hay. De acuerdo con ese pretexto, ¿qué sería lo siguiente que Zapatero y Aído “eliminarían”? ¿Las películas porno, pues a nadie le consta que cuantos intervienen en ellas lo hagan con plena libertad? ¿Las revistas con desnudos, por la misma razón? Me temo que, en algunos aspectos, Zapatero y Aído habrían sido felices durante el franquismo: estaba prohibida esa publicidad que desean suprimir, por supuesto el cine porno y los desnudos; hasta los escotes eran cortados o tapados en las películas. Sólo desde un puritanismo monjil –por mucho que ahora lo disfracen de “defensa de la dignidad de la mujer”– se puede considerar que quien ejerce la prostitución por elección está más explotado o es más indigno que quien friega suelos o se pasa doce horas subido a un andamio o baja a la mina a envenenarse los pulmones o aspira a diario el hedor de las basuras. ¿Se creen Zapatero y Aído que los encargados de esas tareas las desempeñan por gusto? No, lo hacen por pobreza y necesidad, y quizá prefieren eso –qué remedio– a otras cosas aún peores. Exactamente lo mismo que las prostitutas, algunas de las cuales prefieren alquilar su sexo –que no “venderlo”– antes que alquilar su espalda en la recogida de la fresa o sus manos en tantos menesteres hediondos o peligrosos. Jamás me detengo a leer una línea de los anuncios de contactos, luego personalmente me trae sin cuidado que existan o no. Pero si son “eliminados” por ley, no podré por menos de verlo como un pésimo síntoma de autoritarismo, intolerancia, censura, nacionalcatolicismo encubierto y totalitarismo. Zapatero y Aído sabrán.

1 Comentario

  1. Adelaida
    Ago 5, 2010

    Como reconocía en mi comentario anterior, no tenía opinión formada sobre el tema de los anuncios de contactos, por eso y porque ha despertado mucho interés entre vosotros, me he documentado y aquí tenéis la información que he obtenido al respecto, tanto sobre lo que piensa la Asociación de usuarios de la comunicación como sobre lo que ya estaba legislado al respecto:

    La AUC cree posible una regulación de la publicidad de contactos sexuales con la actual legislación publicitaria

    26-07-2010 por Redacción Puro Marketing

    La Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) ha elaborado un informe sobre los llamados “anuncios de contactos” de carácter sexual publicados por los diarios españoles. Un fenómeno muy consolidado, con algunas excepciones, que en los últimos tiempos viene generando un amplio debate entre la opinión pública relacionado con su posible prohibición, con la autorregulación de los editores en torno a esta publicidad y con sus conexiones con las redes de proxenetismo.

    Para la Asociación, más allá del tratamiento legal que pueda otorgarse a la prostitución como actividad o de la persecución de la delincuencia organizada en este ámbito, la actual legislación permite regular e incluso establecer la obligación de autorización previa de esta publicidad, dado que puede afectar a la protección de valores y derechos legalmente reconocidos, como son la dignidad de la persona, la igualdad de género y la protección de los menores.

    La Asociación recuerda que, hoy por hoy, es ya posible actual por la vía judicial para demandar el cese o rectificación de la publicidad de contactos sexuales alegando su ilicitud al conculcar valores constitucionales. Pero, además, su regulación como publicidad de determinados bienes o servicios permitiría a las autoridades reglamentar las comunicaciones comerciales sobre contactos sexuales de un modo tan restrictivo como se considere conveniente, abriendo además una vía administrativa y no sólo judicial para actuar contra aquellos mensajes que se consideren ilícitos. AUC recuerda que hay sectores de oferta cuya legalidad comercial está reconocida y, sin embargo, su publicidad está enormemente restringida e incluso prácticamente prohibida, como ocurre con el tabaco, las bebidas alcohólicas, determinadas modalidades de juegos de azar y de medicamentos o las películas X.

    En este sentido, AUC propone una reglamentación para los anuncios de contactos sexuales que, entre otros aspectos, regule el contenido de esos anuncios (por ejemplo, prohibiendo su ilustración con fotografías y dibujos, el uso de determinadas expresiones o argumentos, etc.); limite su tamaño y su formato; restringa su publicación a determinados soportes dirigidos a adultos y/o a determinadas páginas no accesibles para los menores; etc.

    La Asociación señala, asimismo, que una vez establecido ese marco legal, sería posible su aplicación a través de sistemas de regulación voluntaria o corregulación, tal y como ocurre en otros sectores como, por ejemplo, los servicios telefónicos de tarificación adicional (SMS, 800, 905).

    ¿Qué dice la Ley?

    La ley 34/1988, de 11 de noviembre, General de Publicidad (LGP), considera ilícita en su artículo 3 a):

    La publicidad que vulnere los valores y derechos reconocidos en la Constitución. De modo específico, aunque no excluyente, se menciona la dignidad de la persona (artículo 10.1).

    Más específicamente la publicidad que presente a las mujeres de forma vejatoria o discriminatoria, bien utilizando particular y directamente su cuerpo o partes del mismo como mero objeto desvinculado del producto que se pretende promocionar, bien su imagen asociada a comportamientos estereotipados que vulneren los fundamentos de nuestro ordenamiento coadyuvando a generar la violencia a que se refiere la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.

    La norma se refiere también a la obligación de cumplimiento del artículo 20, el cual, en su apartado 4, establece como límite a las libertades de expresión, opinión e información, los derechos reconocidos en el Título I de la Constitución entre los que se encuentra el artículo 10 relativo a la dignidad de la persona, así como la protección de la juventud y de la infancia.

    Asimismo, la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, considera ilícita la publicidad que comporte una conducta discriminatoria de acuerdo con lo considerado como tal en dicha Ley (artículo 41).

    El artículo 5.1 de la LGP prevé la posibilidad de someter a un régimen de autorización administrativa previa – y cabe pensar que también a regulación por normas especiales- la publicidad sobre determinados bienes y servicios cuando la protección de los valores y derechos constitucionalmente reconocidos así lo requiera.

    Ello permitiría determinar (artículo 5.2) la forma y condiciones de difusión de los mensajes publicitarios de contactos sexuales en favor de la dignidad de la persona, de la no discriminación por razón de género, y también de la ya mencionada protección de la infancia y la juventud.

    Si se consideran los anuncios de contactos sexuales como publicidad ilícita de acuerdo con la LGP cabe, de acuerdo con el artículo 6.1 de esta norma, ejercer frente a esa publicidad las acciones de cesación y prohibición futura contempladas en el capítulo IV de la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal.

    Además, si se estableciese un régimen de regulación mediante normas especiales o de autorización administrativa previa el incumplimiento de dichas normas especiales tendrá consideración de infracción a los efectos previstos en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y en la Ley General de Sanidad.

    Por lo que respecta a la posibilidad de afrontar la regulación voluntaria de los anuncios de contactos sexuales, la mencionada Ley de Competencia Desleal contempla la posibilidad de Códigos de Conducta, sus características, sus mecanismos y la garantía de participación de los consumidores y usuarios en los mismos. También la Ley de Igualdad, en su artículo 39.2 señala que las Administraciones públicas promoverán la adopción por parte de los medios de comunicación de acuerdos de autorregulación que contribuyan al cumplimiento de la legislación en materia de igualdad entre mujeres y hombres, incluyendo las actividades de venta y publicidad que en aquellos se desarrollen.

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